
Hace cierto tiempo sacamos aquí un post titulado La Isla de las Muñecas y hoy, buscando material, me he encontrado en Spirits Dancing otro post titulado Peluches al borde del camino en Bungendore. Curiosa coincidencia.
Traduzco libremente el post de Spirits Dancing:
En Canberra, en la Kings Highway hasta la Costa, sobre todo en la parte entre Queanbeyan y Bungendore, hay muchos ositos y otros peluches clavados y atados a árboles. A menudo están en árboles muy altos, y algunos de ellos han estado allí durante algunos años. Es fácil pasar al lado de ellos sin conseguir verlos, a menos que estés atento al camino.
He oído que también hay unos cerca de Moruya.
Existen algunas teorías, pero en realidad nadie sabe porqué están allí ni quien los ha colocado en los árboles.

Se trata de algo muy curioso, puesto que normalmente los peluches suelen dar pie a que la gente los abrace y los mime y no es habitual que sean abandonados a merced de los elementos.
Así, mientras crece el misterio de los peluches clavados en los árboles, también crece su número.
Sería interesante investigar si cuando pasan tiempo en los árboles, cambia su carácter y se vuelven más salvajes y ariscos que aquellos otros que han vivido siempre entre cojines y almohadones.
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