La caída de un huevo

Las caídas son siempre peligrosas, pero claro, mucho, pero que mucho más, si eres un huevo.
Y el de la foto, al llegar al suelo, quedó para tortilla. Pobre chico, no cayó de narices, cayó de huevo.
Fuente de la foto: FurryPuppet, sobre una obra de Alexander Margold.
