
Ya en septiembre del 2005 hicimos un comentario sobre esta película, producida por la Jim Henson Company, dirigida por Dave McKean y escrita por Neil Gaiman.
En el 2005 escribimos que era ‘una película de fantasía en la tradición de Cristal Oscuro o Laberinto’. Nada más lejos de la verdad. Me explico.
Varias veces he tenido encima de mi mesa el dvd de Mirror Mask -mal traducida al castellano como La máscara de cristal y que ha sido publicada como tal, cuando en realidad el nombre es La Máscara de Espejo, o tal vez La máscara del espejo, que es como la hubiera traducido alguien que hubiese visto la película-; decía que varias veces había estado a punto de escribir algo sobre esta película, que he visto ya varias veces, así como entrevistas al director, al escritor y al equipo.
Y mis reticencias a escribir sobre ella es que -al contrario de Cristal Oscuro y Laberinto- ésta no me ha gustado nada. Se supone que el argumento nos cuenta la historia de Helena, una chica que trabaja en el circo de su familia pero que sueña, aunque parezca extraño, con abandonarlo y llevar una vida normal. Pero en lugar de ello, de repente, aparece sumida en un extraño viaje por las Tierras Oscuras, un paisaje fantástico habitado por gigantes, pájaros mono y peligrosas esfinges. Helena deberá encontrar la Máscara del Espejo, un objeto cuyo enorme poder es su única esperanza para escapar de las Tierras Oscuras, despertar a la Reina de la Luz y volver a casa.
La película está llena de imágenes bellísimas, de maravillosos efectos en 3D, preciosas animaciones, fantásticas criaturas hensonianas, hermosas fotografías y poco más. Al contrario que Cristal Oscuro y Laberinto, el argumento es caótico, oscuro y enmarañado, que no esconde otra cosa que las tribulaciones de una adolescente, enamorada de su padre, y harta de la vida que conoce, la vida del circo; sus aventuras la llevan simplemente a aceptar su vida y a encontrar el amor de su vida, en la figura de un malabarista. Todo lo demás son cuentos chinos.
Está claro que Lisa Henson, hija de Jim Henson, como productora ejecutiva, no es su padre, tampoco es Frank Oz y trata de hacer una trilogía en una sola película y fracasa estrepitosamente, con muchos medios, pero estrepitosamente.
Ya os digo, creo que la he visto tres veces, con mucho cariño, con todo el respeto que le tengo a la Jim Henson Company, pero al final, hay que decir lo que uno opina, que los medios no son garantía de éxito, ya que éste llega cuando llega, si llega, y las cosas hay que hacerlas con corazón y poco hay de él en Mirror Mask. La verdad que lo siento.
Si no has visto la película, búscala y y contémplala. Mientras tanto, puedes ver infinidad de fragmentos de ella en YouTube
También puedes leer en Three Monkeys On Line un artículo de Phil Murphy, que opina lo contrario de lo que yo he dicho.
Y es que el espacio es casi infinito.