
Bueno, llevo unos días sin escribir nada por aquí. Y la razón es que, entre otros muchos lugares, he estado unos días en Lanzarote, en las Islas Canarias, donde fui para hacer una representación de teatro de marionetas.
Esto sería sin más maravilloso si no hubiese sido porque la compañía aérea con la que hicimos el viaje -la insufrible Air Europa- nos perdió seis de los nueve bultos que llevábamos como equipaje. Y entre ellos, claro, una maleta con marionetas de participan en nuestra obra. Tuvimos pues que ponernos a trabajar, fabricando e improvisando porque nos faltaba entre otros, nuestro personaje principal.
La foto que veis a continuación es la caracterización a la que sometimos a la madre del personaje para convertirla en su hijo. Vaya, que no quedó nada mal, para haberla hecho, junto con cuatro marionetas más en menos de 12 horas.

Y es que nos perdieron el equipaje, pero nosotros no perdimos el sentido del humor…
