Violencia animada

Foto de Penumbra
A través de barrapunto, me encuentro con una entrada sobre una campaña de concienciación organizada por UNICEF Bélgica en la que los pitufos son masacrados.
Las marionetas, al igual que los dibujos animados y otros tipos de animación, pueden ser un recurso muy efectivo para hacernos sonrojar ante lo primitivo de la violencia, cuando la televisión ya no lo consigue, a base de repetir, a fuerza de hiper-realismo.
Si has visto alguna vez morir a un títere en escena, es posible que hayas sentido un escalofrío ante la representación de una muerte, que a pesar de ficticia no deja de sacudirnos.
Así, a bote pronto, recuerdo una de estas muertes titeriles en la historia de Romeo y Julieta contada por la compañía El Chonchón.

¡Gracias por el enlace! He visitado tu blog en un par de ocasiones y me parece de los más originales que he encontrado en la red. ¡Felicidades!
Muchas gracias por el cumplido, Alberto A-P :-)
[...] Ya he hablado por aquí de lo dura que puede ser la muerte de una marioneta. [...]
creo que simplemente es una forma de acabar de degradar la sociedad en la que estamos pues las mentes de los principales observadores de la violencia animada son los niños el futuro tanto de colombia como del mundo y si crecen con una mentalida destructiva y con supereroes malos y patrañas en la cabeza no lograremos un buen futuro